Investigaciones recientes revelan un preocupante declive en la disponibilidad de nitrógeno en los bosques boreales, un fenómeno con implicaciones significativas para la salud de estos ecosistemas y su capacidad para absorber dióxido de carbono.
El nitrógeno, un factor limitante para el crecimiento forestal
El análisis de núcleos de árboles antiguos, según informa Phys.org, ha permitido a los científicos comprender mejor las causas de esta escasez de nitrógeno. Los resultados sugieren que el aumento de los niveles de dióxido de carbono en la atmósfera, si bien inicialmente podría estimular el crecimiento de las plantas, a largo plazo reduce la disponibilidad de este nutriente esencial.
Un estudio publicado en Nature confirma esta tendencia, indicando que el incremento de CO2 altera los procesos biogeoquímicos del suelo, dificultando la absorción de nitrógeno por parte de los árboles. Esto podría tener consecuencias negativas para la productividad de los bosques boreales y su papel como sumideros de carbono.
Contaminación por nitrógeno y su impacto en el carbono forestal
Paralelamente, un nuevo mapa global de contaminación por nitrógeno, también reportado por Phys.org, muestra un aumento preocupante de este tipo de polución a nivel mundial. Este exceso de nitrógeno, proveniente principalmente de actividades agrícolas e industriales, puede alterar el equilibrio de los ecosistemas forestales y afectar su capacidad para almacenar carbono.
La combinación de la escasez de nitrógeno natural y la contaminación por nitrógeno antropogénico presenta un desafío complejo para la gestión y conservación de los bosques boreales, ecosistemas cruciales en la regulación del clima global.
