Gregory Bovino, jefe de la Patrulla Fronteriza y principal responsable de las redadas contra inmigrantes, abandonará Minnesota mañana junto con agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), según informaciones de Associated Press y fuentes cercanas al asunto.
Esta decisión se produce tras la muerte de dos ciudadanos estadounidenses a manos de agentes de ICE en el estado: Renne Good, el 7 de enero, y el enfermero Alex Pretti, el 24 de enero.
Bovino defendió públicamente el accionar del agente federal involucrado en el disparo que causó la muerte de Alex Pretti, argumentando que tomó una “decisión en una fracción de segundo”. Sin embargo, calificó el incidente como una “tragedia prevenible”.
El alcalde de Minneapolis, Jacob Frey, anunció que algunos agentes federales comenzarán a retirarse el martes y que se reunirá mañana con Tom Homan, el zar fronterizo designado por el presidente Trump.
Frey declaró en su cuenta de X (antes Twitter): “Hablé hoy con el presidente Trump y agradecí la conversación. Le expresé el beneficio que las comunidades inmigrantes aportan a Minneapolis y le manifesté claramente que mi principal solicitud es que la Operación Metro Surge termine. El presidente coincidió en que la situación actual no puede continuar”.
El presidente Donald Trump anunció hoy que enviará a Tom Homan a Minnesota para abordar la crisis generada por el despliegue de agentes federales de inmigración y las consecuentes protestas en Minneapolis.
Posteriormente, Trump informó a través de su cuenta en Truth Social que mantuvo una conversación telefónica con el alcalde Frey, la cual describió como “muy interesante”.
Gregory Bovino había estado recientemente en el centro de la atención pública tras la detención de Liam Conejo Ramos, un niño de 5 años, durante una redada en Minneapolis destinada a detener a su padre, Adrián Alexander Conejo Arias.
Bovino defendió el trato dispensado por sus agentes.
