La carrera de Britney Spears vuelve a estar en el ojo del huracán. La cantante de 44 años fue arrestada el pasado miércoles por conducir bajo los efectos del alcohol, según informan medios estadounidenses. La policía de California la detuvo por comportamiento errático y exceso de velocidad, describiendo cómo su BMW negro zigzagueaba entre carriles.
La noticia ha generado preocupación entre sus fans y seres queridos. Afortunadamente, la artista ya ha sido liberada, y sus hijos, Sean Preston (20) y Jayden (19), han manifestado su apoyo incondicional. Un representante de la cantante ha declarado que pasarán tiempo con ella para ayudarla a superar este difícil momento.
“Fue un desafortunado incidente que es totalmente imperdonable”, afirmó el portavoz de Spears. “Sus seres queridos están elaborando un plan para encaminarla hacia el bienestar. Britney tomará las medidas necesarias y cumplirá con la ley, y esperamos que esto sea el primer paso hacia el cambio que se espera en su vida. Esperamos que pueda obtener la ayuda y el apoyo que necesita en este momento difícil”.
Además, ex parejas de la cantante han pedido discreción y han expresado su deseo de que Britney reciba la ayuda que necesita. La situación ha revivido viejas preocupaciones sobre la salud mental de la artista, pero sus allegados se muestran optimistas y confían en que podrá superar este obstáculo.
