Denver, Colorado – Los Broncos de Denver se preparan para recibir un crucial partido de playoffs este sábado, enfrentándose a los Buffalo Bills en su estadio. Este encuentro marca el intento del equipo por conseguir su primera victoria en postemporada en una década, generando un intenso debate sobre sus posibilidades reales tras una temporada con 14 victorias, pero también con algunas preocupaciones evidentes.
La interrogante principal gira en torno al impacto del descanso: ¿estarán más preparados los Broncos tras una semana libre o los Bills llegarán con una ventaja gracias al impulso de su victoria sobre el equipo más en forma de la Conferencia AFC? Según Troy Renck, la clave reside en si los Broncos pueden demostrar ser un contendiente serio en la AFC o sucumbirán ante el poderío de un rival con experiencia en playoffs y liderado por el MVP reinante, Josh Allen.
El entrenador en jefe de los Broncos, Sean Payton, cuenta con un historial impecable en sus primeros partidos de playoffs después de recibir un bye, con un récord de 4-0 en esa situación. De hecho, es 2-0 en sus primeros partidos de playoffs como cabeza de serie número uno y 4-1 en general como el primer sembrado de la conferencia. Aunque, como señala Renck, es preferible no recordar la polémica del Campeonato de la NFC de 2018.
Para Sean Keeler, la ventaja se inclina hacia el descanso y, sobre todo, hacia la dirección de Payton. Los Broncos han acumulado cuatro victorias en playoffs en casa desde 2013, incluyendo un impresionante 4-0 en las temporadas 2013-2014 y 2015-2016. La afición de Denver espera ansiosamente que el estadio tiemble de nuevo, con una energía capaz de superar cualquier obstáculo.
Renck también destaca la mejoría en la salud del equipo, con el esperado regreso del linebacker Dre Greenlaw, quien fortalecerá la defensa contra el juego terrestre y podría ayudar en la cobertura de los tight ends. Sin embargo, advierte que el rendimiento de la ofensiva de los Broncos ha sido inconsistente, especialmente en partidos recientes como los disputados contra los Chiefs y los Chargers. De hecho, algunos analistas sugieren que se debe descartar por completo lo visto en esos encuentros.
Keeler, haciendo referencia a un comentario del entrenador de los Jaguars, Liam Coen, enfatiza que ganar en el EverBank Stadium en enero no es lo mismo que hacerlo en el Empower Field en enero. La historia favorece a los Broncos, y la afición está lista para hacer de su estadio un fortín inexpugnable. La experiencia de Payton en playoffs, con un récord de 13-3 en sus últimos 16 partidos de temporada regular con bye, también es un factor importante.
En última instancia, la clave para los Broncos será evitar la relajación y mantener la intensidad a pesar del descanso. La presión de las expectativas y la desconfianza externa podrían ser sus mejores aliados.
