La salud de Bruce Willis continúa siendo tema de conversación, pero esta vez con una revelación que profundiza en su diagnóstico de demencia frontotemporal, anunciado en 2023.
Emma Heming, esposa del actor, ha compartido que Willis no es consciente de su enfermedad debido a una condición neurológica conocida como anosognosia. La información fue revelada en el próximo episodio del podcast “Conversations With Cam”, según la revista “People”.
Heming explicó que, además de la demencia, el protagonista de “Die Hard” presenta esta alteración que le impide reconocer su propio estado de salud. “Bruce no es consciente de que tiene demencia”, afirmó, enfatizando que no se trata de una negación voluntaria. “Nunca conectó los puntos. Para él, todo está bien”.
La esposa de Willis también reconoció que, si bien él no es consciente de su diagnóstico, la enfermedad presenta desafíos tanto para él como para su familia. “Es difícil saber si él sabe lo que le está pasando. La demencia es dura para la persona diagnosticada, pero es igual de dura para la familia”, confesó.
Heming aclaró que la anosognosia no es una forma de negación, sino una manifestación de la enfermedad en sí misma. “La gente piensa que esto podría ser negación. No es negación, es simplemente que su cerebro está cambiando. Esto es parte de la enfermedad”.
En cuanto a la dinámica familiar, Emma admitió que explicar la situación a sus hijas no ha sido fácil, pero han optado por ser honestas sin afectar la imagen que tienen de su padre.
Finalmente, Heming negó que Willis ya no la reconozca, asegurando que, aunque su conexión ha cambiado, sigue siendo especial. “Cuando alguien me pregunta: ‘¿Bruce todavía sabe quién eres?’, sí, lo sabe. No tiene Alzheimer. Tiene una forma de conectar conmigo y con nuestros hijos que quizá no sea la misma que antes, pero sigue siendo muy hermosa”, concluyó.
Desde el punto de vista médico, la anosognosia se define como una “falta de conocimiento de la enfermedad”. Esta condición suele presentarse en personas con ciertos tipos de demencia, así como en pacientes que han sufrido accidentes cerebrovasculares, traumatismos craneales u otras afecciones neurológicas. El cerebro simplemente deja de procesar la información necesaria para reconocer el propio deterioro, lo que puede llevar a rechazar explicaciones médicas o a insistir en que “todo está bien”. Para las familias, esta condición añade una dificultad adicional, ya que el paciente no percibe la necesidad de ayuda o supervisión.
