El segundo piso de Bugis Street atraviesa una crisis comercial sin precedentes, tras una ola de cierres que ha dejado el lugar prácticamente desierto. Casi el 80% de los propietarios de negocios han abandonado el área, transformando este nivel en lo que algunos describen como un «pueblo fantasma».
Mientras que la primera y la tercera planta del centro comercial mantienen un flujo constante de clientes en sus salones de uñas y tiendas de ropa, la situación en el segundo piso es drásticamente diferente. De los casi 100 locales que componen este nivel, solo unos 20 permanecen operativos, la mayoría de los cuales se encuentran alejados de las escaleras y escaleras mecánicas.
Esta tendencia de éxodo se intensificó tras el vencimiento de los contratos de arrendamiento el pasado 31 de marzo. Según informaron comerciantes locales, muchos decidieron no renovar sus contratos debido a las precarias condiciones del mercado y a una disminución significativa en la afluencia de visitantes.
El impacto económico ha sido severo para quienes decidieron permanecer en el centro. Los comerciantes restantes reportan una caída de aproximadamente el 60% en sus ingresos, señalando que la ausencia de otros locales desincentiva que los compradores suban a este piso. Algunos propietarios han llegado a afirmar que hay días en los que menos de 10 personas visitan la zona.
