El fabricante chino de automóviles BYD se ha fijado el objetivo de producir y adquirir el 50% de los componentes de sus vehículos a nivel local en su nueva planta brasileña antes de finales de 2026, según declaraciones a Reuters de Alexandre Baldy, máximo ejecutivo de la compañía en el país. Esta estrategia responde a las preocupaciones sobre el posible impacto del gigante de los vehículos eléctricos en la industria automotriz local.
Baldy explicó en una entrevista realizada en la planta ubicada en el estado de Bahía que BYD 002594.SZ está acelerando la transición hacia una cadena de suministro local, con la ambición de convertirse en el principal fabricante de automóviles de Brasil en términos de volumen de ventas para el año 2030.
La fecha límite establecida por BYD para alcanzar el 50% de componentes de origen local en sus vehículos producidos en Brasil es el 1 de enero de 2027. Este porcentaje incluye tanto la producción interna como los componentes suministrados por empresas locales, como los neumáticos.
“Hemos avanzado rápidamente y debemos mantener este ritmo para lograr nuestro objetivo”, afirmó Baldy desde la fábrica de Camacari, donde se fabrican vehículos eléctricos e híbridos, siendo Brasil el mercado más importante de BYD fuera de China.
Desde octubre, BYD ha producido alrededor de 25.000 automóviles en el complejo industrial, que abarca más de 4 millones de metros cuadrados. Esta instalación fue abandonada por Ford Motor Co F.N cuando la empresa estadounidense cesó sus operaciones de fabricación en Brasil.
En Camacari, un centro industrial situado en las afueras de Salvador, la capital del estado, una avenida cercana ha sido renombrada en honor a BYD, reemplazando el nombre de Henry Ford.
De las importaciones a las exportaciones
El aumento del contenido local no solo cumplirá con los requisitos regulatorios, sino que también permitirá a BYD comenzar a exportar vehículos desde su planta brasileña a los países vecinos del Mercosur a partir de este año, según Baldy.
A pesar de las críticas de la industria local y los sindicatos, que señalan la dependencia inicial de BYD de las importaciones y los aranceles temporales reducidos, Baldy aseguró que la empresa está avanzando rápidamente en el desarrollo de líneas de producción locales que, a largo plazo, generarán 20.000 empleos en Brasil.
Actualmente, la planta de Camacari ensambla automóviles a partir de unidades importadas “semi-knocked down” (SKD), o semi-desmontadas, beneficiándose de una exención de impuestos a la importación que recientemente expiró. BYD solicitará una prórroga de esta exención hasta mediados de año, según Baldy. Sin embargo, enfatizó que el modelo SKD es una fase transitoria y añadió: “Para que los automóviles sean económicamente y financieramente viables, deben fabricarse con componentes locales”.
Las instalaciones locales de estampado, soldadura y pintura de BYD están a punto de finalizarse, según Baldy. Esta expansión forma parte de la primera fase de inversión de BYD en Brasil, que asciende a 5.500 millones de reales (1.100 millones de dólares), y tiene como objetivo aumentar la capacidad de la planta a 300.000 vehículos anuales, en comparación con los 150.000 estimados para finales de 2026.
Caso laboral resuelto
El complejo de Camacari ya emplea a unas 5.000 personas, incluyendo aproximadamente 2.300 empleados de BYD y 2.500 trabajadores de empresas constructoras y proveedores de servicios.
Adson Santana, director de montaje de BYD en la planta, expresó su emoción al regresar al lugar donde previamente trabajó para Ford, antes de que la empresa automotriz estadounidense cerrara sus operaciones en 2021 y despidiera a miles de empleados.
La llegada de BYD a Bahía se vio afectada el año pasado por una investigación laboral relacionada con la construcción de su planta. A finales del año pasado, la fiscalía anunció que BYD y sus contratistas habían llegado a un acuerdo para pagar 40 millones de reales en concepto de indemnización por daños y perjuicios.
Baldy aclaró que el acuerdo de cumplimiento fue firmado únicamente por los contratistas y no por BYD.
(1 dólar = 5,25 reales)
(Reporte de Luciana Magalhaes. Edición de Brad Haynes y Aurora Ellis; Editado en Español por Ricardo Figueroa)
((Luciana.NovaesMagalhaes@thomsonreuters.com; Mesa de edición en español; santiago.desk@thomsonreuters.com))
