Pekín – BYD, el mayor fabricante mundial de vehículos eléctricos, registró un descenso del 41% en sus ventas de vehículos en febrero, en comparación con el año anterior. Esta caída se atribuye a la duración récord de las vacaciones del Año Nuevo Chino, que paralizó en gran medida la producción y la actividad minorista en China durante gran parte del mes.
La compañía vendió un total de 190.190 vehículos en febrero, incluyendo modelos híbridos enchufables y de batería pura, según un comunicado emitido el 1 de marzo. De este total, 187.782 unidades fueron vehículos de pasajeros, que representan la mayor parte del volumen de la empresa china. Las ventas de febrero disminuyeron un 9,5% con respecto al mes anterior. Las exportaciones de vehículos de nueva energía alcanzaron las 100.600 unidades.
En los dos primeros meses de 2026, las ventas totales descendieron un 36% hasta las 400.241 unidades. El desempeño interno de BYD se ha visto afectado por la disminución de las políticas de estímulo recientes y una mayor competencia. La variabilidad anual en las fechas del Año Nuevo Chino genera fluctuaciones significativas en la producción y la demanda mensuales, por lo que combinar las cifras de enero y febrero permite una comparación más clara con el período del año anterior.
La reducción de las exenciones fiscales a la compra y el enfriamiento de la confianza del consumidor están afectando la demanda, ya que los compradores esperan el lanzamiento de nuevos modelos y una mayor claridad sobre las iniciativas gubernamentales de renovación de vehículos antes de tomar una decisión de compra.
BYD se centra en equilibrar los niveles de inventario en los concesionarios, al tiempo que mantiene la agresiva estrategia de precios que le ha ayudado a defender su cuota de mercado durante el último año.
Ante la debilidad en el mercado interno, la expansión internacional de BYD ha contribuido a mantener el crecimiento de sus ventas. Los mercados clave de América Latina y Europa son ahora fundamentales para la estrategia de la compañía.
Los inversores esperan analizar el desempeño de BYD en marzo, un mes tradicionalmente de alto volumen, para detectar signos de recuperación, ya que la demanda suele repuntar tras las vacaciones. Además, con la proximidad del Salón del Automóvil de Pekín a finales de abril, BYD se enfrenta a la presión de lanzar nuevos modelos para estimular las ventas internas.
