El caso del colapso de Saks Global se ha convertido en un “cuento con moraleja” para las pequeñas empresas, y su análisis está siendo estudiado por empresarios de todo el país.
William Stern, CEO y fundador de Cardiff, la mayor entidad de crédito para pequeñas empresas de carácter privado a nivel nacional, afirma que la historia de cómo una empresa inmobiliaria hundió a un gran almacén merece mayor atención. “Es una advertencia clara para los propietarios de pequeñas empresas”, señala.
Tras la fusión de los grandes almacenes de lujo Saks Fifth Avenue y Neiman Marcus en 2024, la empresa matriz de Saks, Hudson’s Bay Company (HBC), actuó rápidamente para convertir lo que se suponía que era una compra apalancada en una verdadera debacle empresarial.
Según Stern, HBC, una empresa inmobiliaria, no se centró en la venta de productos de alta gama como ropa Fenty o zapatos Prada, sino en utilizar las propiedades inmobiliarias de ambos grandes almacenes para generar valor. “Se trata de una operación inmobiliaria”, explica.
***CLICK HERE to take the BEO Small Business Poll***
Durante la compra apalancada, HBC, una de las corporaciones más antiguas del país, pidió prestado dinero sin la intención de pagar a proveedores como Prada y Dior. Con las estanterías repentinamente vacías, los clientes recurrieron a otros establecimientos para adquirir sus productos de lujo, dejando a Saks a la deriva. HBC, con la mirada puesta únicamente en las propiedades inmobiliarias que ocupaban las tiendas, no tuvo reparos en presenciar la muerte de la legendaria marca. Stern afirma que este era el plan desde el principio. “HBC es experta en este tipo de maniobras”, asegura.
Stern insta a los propietarios de pequeñas empresas a tomar este caso como una advertencia sobre los préstamos y la deuda. Explica que, utilizada correctamente, la deuda puede ser un motor que impulse su negocio a nuevas alturas, pero que, por el contrario, puede ser explosiva y hundirlo. “Pida prestado solo lo que necesita”, aconseja.
Stern recomienda a los propietarios de pequeñas empresas que utilicen el capital de forma responsable y que solo pidan prestado lo necesario. También subraya la importancia de utilizar el dinero prestado de forma estratégica, por ejemplo, para comprar inventario y suministros adicionales, en lugar de para gastos personales. “Busque obtener un rendimiento de ese capital”, concluye.
