Un estudio reciente de la Universidad Técnica de Birmingham ha revelado que muchas personas experimentan un aumento en la caída del cabello durante el otoño en comparación con el verano. Los investigadores explican que este fenómeno es un proceso fisiológico natural y no una enfermedad.
Según los científicos, una persona suele perder alrededor de 100 cabellos al día. Sin embargo, con la disminución de las horas de luz y los cambios hormonales que ocurren en otoño, algunas unidades foliculares entran en una fase de reposo, lo que provoca un aumento temporal de la caída. Este proceso forma parte de un ciclo biológico programado del crecimiento capilar, según informa el sitio web «science.mail.ru».
Los investigadores también señalan que las largas horas de luz en primavera y verano estimulan la producción de hormonas como la serotonina y la vitamina D, que promueven el flujo sanguíneo al cuero cabelludo y apoyan el crecimiento del cabello. Por el contrario, la melatonina, la hormona responsable del sueño y el descanso, se inhibe.
Con la llegada del otoño, este equilibrio cambia: los niveles de serotonina y vitamina D disminuyen, mientras que la melatonina aumenta. Las unidades foliculares interpretan esto como una señal para ralentizar el crecimiento, lo que explica el aumento de la caída entre agosto y noviembre.
El estudio también destaca que existen factores adicionales que pueden contribuir a la caída del cabello, como el calor del verano, la radiación ultravioleta y el estrés psicológico y emocional, cuyos efectos pueden manifestarse varios meses después. Por ejemplo, la radiación ultravioleta puede dañar las células de las unidades foliculares, acelerando su transición a la fase de reposo.
Para minimizar la caída estacional del cabello, los científicos recomiendan adoptar un estilo de vida saludable que incluya:
- Una dieta equilibrada
- Suficiente descanso
- Actividad física moderada
- Reducción del estrés psicológico
Explican que el estrés crónico puede interrumpir el flujo sanguíneo al cuero cabelludo y aumentar la caída. Además, algunas infecciones, como la COVID-19, pueden agotar temporalmente los recursos de las unidades foliculares. En casos específicos, los procedimientos cosméticos pueden ser útiles, pero a menudo es suficiente prestar atención a la salud general para garantizar un crecimiento capilar saludable.
