La policía de Tampa, Florida, acudió a un llamado alrededor de las 3:30 a.m. Del pasado 29 de marzo, luego de que un caimán se infiltrara en la piscina de una residencia.
Inicialmente, los propietarios creyeron que se trataba de un intruso humano; sin embargo, al llegar al lugar, los oficiales descubrieron que el “sospechoso” era en realidad un gran reptil que se encontraba descansando en el área de la piscina.
Con el apoyo de un trampero especializado en caimanes molestos, el animal fue retirado de forma segura, permitiendo que los residentes pudieran finalmente descansar tranquilos. El operativo quedó registrado en el video de la cámara corporal de uno de los oficiales.
