El vegetarianismo no garantiza la inmunidad contra el cáncer colorrectal: la clave está en la calidad de la dieta
Existe la creencia generalizada de que adoptar una dieta vegetariana es sinónimo de salud absoluta. Sin embargo, un caso reciente y nuevas investigaciones científicas advierten que el contenido real de lo que se consume en el plato es el factor determinante para prevenir enfermedades graves.
Un ejemplo alarmante fue compartido por la sucursal de Zhonggang del Hospital General de Cheng Ching, donde se detalló el caso de un estudiante de maestría de 27 años en Taichung, Taiwán. A pesar de haber sido vegetariano durante un largo periodo, el joven fue diagnosticado con cáncer colorrectal, presentando incluso metástasis en los ganglios linfáticos. Según los médicos, los culpables fueron sus hábitos alimenticios: un consumo excesivo de alimentos procesados, carbohidratos refinados y frituras.
Lo que revela la ciencia: el riesgo en el vegetarianismo estricto
Este caso coincide con hallazgos de un estudio a gran escala publicado en marzo de 2026 por el British Journal of Cancer (BJC), perteneciente a la serie Nature. La investigación analizó a 1.8 millones de personas en América, Europa y Asia, incluyendo participantes del “Estudio de Salud de Tzu Chi” en Taiwán, durante un seguimiento de 16 años.

Los resultados revelaron datos sorprendentes sobre el riesgo de cáncer según el tipo de dieta en comparación con quienes consumen carne:
- Veganos: Mostraron un aumento del 40% en el riesgo de padecer cáncer colorrectal.
- Vegetarianos lacto-ovo: Si bien presentaron una reducción del riesgo en cánceres de páncreas (21%), mama (9%), próstata (12%), riñón (21%) y mieloma múltiple (21%), su riesgo de desarrollar carcinoma escamoso de esófago aumentó en un 93%.
- Consumidores de pescados y mariscos: Registraron una disminución del riesgo de cáncer colorrectal (15%), mama (7%) y riñón (27%).
- Consumidores de aves: Mostraron una reducción del 7% en el riesgo de cáncer de próstata.
El impacto de los procesados y la dieta occidentalizada
La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha señalado que el consumo de carnes procesadas y rojas eleva el riesgo de cáncer colorrectal: cada 50 gramos de carne procesada aumentan el riesgo en un 18%, y cada 100 gramos de carne roja lo incrementan en un 17%.
No obstante, el riesgo no es exclusivo de los carnívoros. Las dietas “occidentalizadas” —caracterizadas por ser altas en azúcar, grasas y carnes— así como el consumo de sustitutos vegetales procesados y refinados, pueden comprometer la salud. El caso del joven de 27 años subraya que eliminar la carne no es suficiente si se sustituye por alimentos ultraprocesados y harinas refinadas, factores que pueden conducir a diagnósticos severos incluso en edades tempranas.
