Una revisión exhaustiva sobre caquexia, sarcopenia y malnutrición en pacientes con cáncer cervical avanzado localmente, sometidas a quimiorradioterapia, reveló que las mujeres que perdieron al menos el 10% de su masa muscular durante el tratamiento presentaron una tasa de mortalidad seis veces mayor, independientemente de su peso inicial, según un estudio publicado en Clinical Nutrition Open Science.
Sin embargo, la detección temprana y la cuantificación de la masa muscular durante el tratamiento podrían ayudar a identificar a las pacientes con mayor riesgo de desarrollar caquexia, sarcopenia y malnutrición.
“El peso por sí solo es una herramienta de detección peligrosamente inadecuada”, afirmó el Dr. Canio Martinelli, director de Investigación Clínica y Traslacional de la Organización de Investigación en Salud Sbarro, de la Universidad Temple. “[El cribado nutricional de rutina] no requiere recursos adicionales. Las herramientas ya existen.”
Antecedentes y Metodología del Estudio
Las principales guías oncológicas no recomiendan el cribado nutricional rutinario para detectar signos de pérdida muscular y desnutrición. No obstante, entre el 20% y el 60% de las mujeres con cáncer cervical avanzado experimentan sarcopenia, malnutrición y caquexia.
Los investigadores realizaron una búsqueda bibliográfica de estudios que informaran sobre sarcopenia, malnutrición o caquexia en relación con la supervivencia a la enfermedad, la toxicidad, la finalización del tratamiento o la calidad de vida en pacientes con cáncer cervical avanzado localmente que recibieron quimiorradioterapia. Se incluyeron 23 estudios con un total de 4.352 mujeres en la revisión.
Hallazgos Clave
La malnutrición, presente en 17 de los 23 estudios, se asoció con una tasa de mortalidad 1,5 a 3,7 veces mayor.
La sarcopenia, incluida en 15 de los estudios, fue un predictor de supervivencia en 5 de 11 evaluaciones (razón de riesgo [HR] = 1,75–3,60), y la obesidad sarcopénica tuvo una razón de riesgo de 2,65.
La pérdida de composición corporal durante el tratamiento se asoció con una disminución de al menos el 7% al 10% en la cantidad de masa muscular esquelética (HR = 6,02) y una pérdida de al menos el 15% de grasa intramuscular (HR = 8,52), ambas medidas predictivas de tasas de mortalidad más altas.
Las mujeres desnutridas o con sarcopenia presentaron tasas de toxicidad de grado ≥3 e interrupción del tratamiento de 1,2 a 2,5 veces mayores. El riesgo aumentó a 3-5 veces con múltiples características desfavorables de la composición corporal.
Las puntuaciones de calidad de vida disminuyeron un 11% durante el tratamiento en presencia de signos de malnutrición, sarcopenia o caquexia.
Diecisiete de los estudios presentaban un alto riesgo de sesgo debido a la pérdida de participantes y al control inadecuado de factores de confusión.
“La evidencia obtenida de miles de mujeres es consistente”, señaló el Dr. Antonio Giordano, fundador del Instituto Sbarro. “El estado nutricional predice la supervivencia. Las guías deben actualizarse.”
DIVULGACIÓN: Para obtener información completa sobre las divulgaciones de los autores del estudio, visite clinicalnutritionopenscience.com.
