A un hombre español, Pepe Espino, diagnosticado con cáncer de próstata en etapa 4, se le ha negado una pensión por invalidez a pesar de informes médicos preocupantes. El Institut Català d’Avaluacions Mèdiques (ICAM) lo declaró apto para trabajar tras una breve consulta, lo que ha llevado al paciente a presentar un recurso para impugnar la decisión.
“Al principio me dieron 5 años de vida”, explica Espino, según el medio catalán 3CatInfo. A pesar de recibir tratamientos intensivos como parte de un ensayo clínico, continuó trabajando durante dos años. Finalmente, cesó su actividad laboral al considerar que no podía continuar debido a los efectos secundarios del tratamiento. “Entendí que era inútil aferrarse”, afirmó.
Declarado apto para trabajar según un instituto de control
Espino también relató haber desarrollado una “ansiedad química” que le provoca hormigueos en el cuerpo. Estuvo de baja médica durante dos años y medio hasta que el ICAM lo citó para una evaluación. Para su sorpresa, el instituto lo declaró apto para trabajar. “20 minutos de consulta con un médico del ICAM son más efectivos que los informes de la clínica”, expresó Espino, asombrado. Basándose en esta conclusión del ICAM, la Seguridad Social le denegó la invalidez permanente y absoluta. Su oncólogo, con 35 años de experiencia, manifestó nunca haber visto un caso similar. Espino ha presentado una reclamación para invalidar esta decisión.
