La edición de este año del Festival de la Canción de Eurovisión ya está generando controversia, y aún faltan dos meses para el evento. El tema “Choke Me” de la representante rumana, Alexandra Căpitănescu, ha desatado una ola de críticas por su letra explícita, que algunos expertos califican de “peligrosa”.
Según informes de medios belgas, la canción, que se presentará en la segunda semifinal el 14 de mayo, ha sido acusada de glorificar actos de violencia. La polémica ha surgido antes incluso de que se conozca la canción en su totalidad, lo que anticipa un debate intenso en las semanas previas al festival.
Aunque la canción aún no se ha lanzado ampliamente, la reacción inicial ha sido fuerte, lo que plantea interrogantes sobre si la canción será modificada o si se mantendrá tal como está para la competencia en Eurovisión.
