Un estudio reciente revela cómo la interacción entre una zona de falla y material caliente del manto terrestre ha dado forma a un cañón submarino masivo en el Atlántico, conocido como el “King’s Trough” (Canal del Rey). Investigadores han descubierto que este cañón, de dimensiones considerables, no se formó por la erosión fluvial tradicional, sino por procesos tectónicos y magmáticos.
La investigación, publicada por Phys.org, detalla que el Canal del Rey se originó a medida que la frontera de una placa tectónica se desplazaba sobre una zona de material del manto excepcionalmente caliente. Este material caliente, al ascender, debilitó la corteza terrestre, permitiendo que se formara el cañón a través de procesos de fractura y subsidencia.
El estudio sugiere que la combinación de la actividad tectónica y el flujo de calor anómalo del manto fue crucial para la creación de esta estructura geológica única. El análisis de datos sísmicos y geológicos permitió a los científicos reconstruir la historia de la formación del cañón y comprender mejor los procesos que dan forma al fondo marino.
Este descubrimiento proporciona información valiosa sobre la dinámica de las placas tectónicas y la influencia del manto terrestre en la evolución de la corteza oceánica. Además, podría ayudar a comprender mejor la formación de otros cañones submarinos en todo el mundo.
