La región de Bretaña, en Francia, está experimentando dificultades en el sector de la distribución alimentaria. Cuatro supermercados Carrefour han sido colocados en proceso de saneamiento judicial (redressement judiciaire), una medida preventiva ante la insolvencia, poniendo en riesgo más de 650 empleos.
La situación es particularmente preocupante para los empleados del Carrefour Alma en Rennes, quienes, según France Bleu, han recibido únicamente 200 euros en sus nóminas este mes. Esta drástica reducción salarial ha generado conmoción y preocupación entre los trabajadores.
Además de los problemas salariales en Rennes, los establecimientos Carrefour afectados por el saneamiento judicial se encuentran en diferentes localidades de Bretaña. El grupo Pont-de-Bois, propietario de los supermercados, asegura a Ouest-France que el funcionamiento general de sus tiendas es satisfactorio, a pesar de las dificultades actuales.
Hit West y Actu.fr también han cubierto la noticia, destacando la gravedad de la situación para el empleo en la región. El proceso de saneamiento judicial permitirá a los supermercados reestructurar sus deudas y buscar soluciones para garantizar su viabilidad a largo plazo, aunque el futuro de los puestos de trabajo sigue siendo incierto.
