Polémica en Taiwán: Esposa de Ko Wen-je genera controversia al referirse a fondos confiscados como “nuestro dinero”
La situación legal del exalcalde de Taipéi, Ko Wen-je, ha sumado un nuevo capítulo de controversia tras las recientes declaraciones de su esposa, Chen Pei-chi. En medio de un proceso judicial donde Ko fue sentenciado en primera instancia a 17 años de prisión y a la privación de sus derechos públicos por seis años debido al caso de Jinghua City y asuntos relacionados con contribuciones políticas, Chen Pei-chi ha provocado un fuerte debate público.
A través de una publicación en Facebook el pasado viernes 3 de abril, Chen criticó lo que considera una injusticia judicial. Sin embargo, una frase en particular ha captado la atención de analistas y usuarios: «Nuestro dinero todavía está en la empresa Muke, todo fue confiscado». Esta expresión ha sido interpretada como una admisión implícita de que los fondos de dicha empresa eran activos privados y no fondos públicos.
El conflicto legal sobre la naturaleza de los fondos
El punto central de la disputa radica en que la fiscalía y el Tribunal de Distrito de Taipéi han determinado que los fondos de la empresa Muke corresponden a contribuciones políticas. Bajo la Ley de Contribuciones Políticas, estos recursos deben destinarse exclusivamente a fines electorales y no pueden ser utilizados como patrimonio personal.
Al referirse a estos fondos como «nuestro dinero», Chen Pei-chi entra en contradicción directa con la postura de la fiscalía. El comentarista Chou Wei-hang señaló que la empresa Muke es propiedad al 100% de Li Wen-juan, cuestionando entonces la naturaleza de la propiedad que Chen reclama.
Riesgos legales y críticas
El conocido personaje público “Mr. 486” ha advertido que estas declaraciones podrían exponer a Chen Pei-chi a tres riesgos legales significativos:

- Origen desconocido de los bienes: Debido a registros de depósitos en cajeros automáticos por millones de dólares que podrían ser investigados si se vinculan con el flujo de dinero del caso.
- Riesgos de lavado de dinero: Especialmente si se comprueba que fondos de origen ilícito fueron transferidos a cuentas familiares para inversiones.
- Responsabilidad en la gestión: En caso de que se demuestre que tuvo una participación real en la operatividad financiera o contable de la empresa Muke.
Por su parte, la fundadora del partido, Chu Hui-jung, comparó la situación con las donaciones eclesiásticas, afirmando que los fondos donados para fines benéficos no son «dinero privado» del pastor, y que tratar las contribuciones de los simpatizantes como patrimonio propio podría constituir un delito de malversación o abuso de confianza.
Defensa y comparaciones políticas
En su defensa, Chen Pei-chi argumentó que otros mandatarios también cuentan con empresas comerciales para la venta de artículos promocionales, mencionando ejemplos como la «Fábrica de Sombreros Planos», «Tienda Xiao Ying» y «Tienda Lai Sang», cuestionando por qué solo en el caso de Muke se consideran contribuciones políticas y no actividades comerciales legales.
Ante estas dudas y los cuestionamientos sobre por qué no se investigan otros métodos de recaudación (como «huchas de cerditos»), la oficina de Tsai Ing-wen emitió una aclaración subrayando que sus informes de recaudación de fondos cumplen estrictamente con la ley.
Finalmente, la tensión ha escalado hasta el punto en que Chen Pei-chi ha recurrido al uso de lenguaje vulgar en sus reacciones, mientras que diversos sectores sociales y páginas de análisis político denuncian que la cifra de 61,346,790 TWD confiscada no debería ser considerada propiedad de la familia Ko.
