Gold House y Bing Chen, junto con su equipo, fueron anfitriones de una celebración del Año Nuevo Lunar que trascendió un simple evento. Según declaraciones, se trató de un encuentro de comunidad, cultura, creatividad y alegría, un espacio que promueve las voces, historias y el liderazgo asiático.
La celebración, que marcó la llegada del Año del Caballo, destacó por su ambiente, la calidad de la comida y las conversaciones generadas, fomentando la conexión y el orgullo. Se expresó gratitud por la oportunidad de reunirse y se auguró un año lleno de fortaleza, impulso y crecimiento colectivo. La celebración concluyó con un saludo tradicional, “Gong Hei Fat Choy”, y un agradecimiento por la unión.
