Un nuevo centrífuga óptico está ayudando a los físicos a investigar los misterios de los superfluidos, estados de la materia que fluyen sin viscosidad. Desarrollado por investigadores de la Universidad de Maryland (UMD), este dispositivo permite manipular y estudiar estos fluidos cuánticos de una manera sin precedentes.
Los superfluidos, como el helio-4 a temperaturas extremadamente bajas, exhiben propiedades inusuales, incluyendo la capacidad de fluir sin ninguna resistencia. Comprender su comportamiento es crucial para avanzar en campos como la física de la materia condensada y la superconductividad.
El centrífuga óptico utiliza luz láser para crear un potencial que atrapa y hace girar el superfluido. Al controlar la intensidad y la forma del láser, los investigadores pueden ajustar la velocidad de rotación y observar cómo responde el fluido. Este método ofrece ventajas significativas sobre las técnicas tradicionales, ya que permite estudiar los superfluidos en condiciones más controladas y con mayor precisión.
Según los investigadores, el dispositivo permite observar fenómenos como la formación de vórtices cuánticos, que son remolinos microscópicos que aparecen en los superfluidos en rotación. El estudio de estos vórtices podría proporcionar información valiosa sobre la naturaleza fundamental de la mecánica cuántica y la dinámica de fluidos.
El equipo de UMD espera que esta nueva herramienta abra nuevas vías para la investigación de los superfluidos y otros sistemas cuánticos complejos. La capacidad de manipular y estudiar estos sistemas con mayor precisión podría conducir a descubrimientos importantes en el futuro.
