El Gobierno de España deporta a migrantes y gestiona el hacinamiento en Ceuta, donde miles de personas esperan asilo bajo presión de organizaciones humanitarias y de la Unión Europea.
Menores y familias viven a la intemperie en Ceuta tres meses después de la crisis
Tres meses después del 30 de julio, cientos de menores de edad y familias enteras continúan viviendo a la intemperie en campamentos improvisados en la playa de El Trampolín.
Otros migrantes permanecen ocultos en zonas montañosas y calles de barrios predominantemente musulmanes. Profesionales médicos del único hospital de la ciudad han tratado a los migrantes por afecciones como sarna, tuberculosis e infecciones gastrointestinales derivadas de la larga exposición a la intemperie.
Fatna, una joven de 21 años, llegó al enclave en estado de gestación avanzada junto a su hijo con discapacidad. Su hija recién nacida sufre graves problemas renales y la familia necesita un traslado urgente a la península ibérica para recibir tratamiento médico especializado.
Las autoridades socialistas del gobierno central se han mostrado reacias a otorgar los permisos de desplazamiento necesarios mientras sus expedientes de asilo continúan bajo revisión. Cuando se usa la palabra ‘inmigrante’, se crea una imagen colectiva, como si todos fueran iguales. Cada persona tiene su propia historia
, reflexionó una fuente de la organización de acogida que asiste a decenas de personas vulnerables por encima de su capacidad habitual.

Ocho organizaciones denuncian expulsiones sumarias ante el Defensor del Pueblo
La semana pasada, un bloque de ocho organizaciones humanitarias, entre las que figuran Amnistía Internacional y Oxfam, presentó una queja formal ante el Defensor del Pueblo de España. El documento denuncia graves violaciones de derechos en el enclave norteafricano, incluyendo devoluciones sumarias y expulsiones de personas procedentes de países en conflicto sin el acceso adecuado a traductores ni a asistencia legal.
La asociación Elin documentó casos específicos en los que migrantes originarios de Chad y Sudán habrían sido citados por las fuerzas policiales para supuestos traslados a centros de acogida. Fueron finalmente devueltos a Marruecos sin previo aviso.
En testimonios recopilados mediante mensajes de texto, el ciudadano marroquí Azhaar Chaouni relató haber sufrido el mismo destino tras ser interceptado por agentes policiales en los campamentos de la playa. Nos deportaron sin ninguna explicación, escribió Chaouni tras encontrarse ya en territorio marroquí.
Interior defiende las salidas voluntarias frente a las críticas de la oposición
Unas 12,000 personas han optado por regresar desde el mes de agosto. El Ministerio del Interior rechaza las acusaciones sobre deportaciones encubiertas y califica las salidas de voluntariosas.
Las tensiones en Ceuta coinciden con un escenario de alta polarización política en España. La oposición de derechas y ultraderecha recrimina al Ejecutivo las medidas de regularización extraordinaria aplicadas previamente a cerca de un millón de personas migrantes en situación irregular.
El gobierno trabaja en la implementación de vías rápidas para tramitar las solicitudes de asilo. El objetivo es retornar a territorio marroquí a aquellos clasificados como migrantes económicos.
Andrea de Petris pertenece al centro de estudios CEPN con sede en Bruselas.
Expertos en derecho migratorio como Andrea de Petris recuerdan que la catalogación de Marruecos como país de origen seguro bajo el marco normativo de la Unión Europea no exime a las autoridades de examinar de forma individualizada cada expediente de protección internacional.
¿Cómo aplicará el Gobierno de España las vías rápidas de asilo sin vulnerar la revisión individualizada de cada expediente que exige la normativa europea en Ceuta?
También te puede interesar