Phoebe Tesoriere, una joven de 23 años residente de Cardiff, ha logrado identificar una condición médica rara gracias al uso de ChatGPT, tras haber pasado cuatro años recibiendo diagnósticos erróneos por parte de los médicos, según reportan BBC y Wales Online.
Años de diagnósticos erróneos
Durante este periodo, Tesoriere afirma que fue diagnosticada con diversas condiciones, incluyendo ansiedad, depresión y epilepsia. Según relató la joven, incluso fue advertida de que sería tratada como una paciente de salud mental si continuaba acudiendo al servicio de urgencias (A&E).
Desde la infancia, Phoebe presentó problemas de equilibrio y cojeaba; sin embargo, pensó que esto se debía a que nació sin la cavidad de la cadera y fue sometida a operaciones siendo bebé. A los 19 años, sufrió un colapso y una convulsión en su lugar de trabajo, pero los médicos indicaron que se trataba de ansiedad, dato que fue añadido a su historial médico a pesar de que ella se describe como una persona «feliz y alegre» sin antecedentes de ansiedad. En 2022, fue diagnosticada erróneamente con epilepsia y recibió medicación, y también se mencionó la parálisis de Todd, en la cual las piernas pueden volverse rígidas tras una convulsión.
El papel de la inteligencia artificial en el diagnóstico
El punto de inflexión ocurrió en diciembre de 2024, después de que Phoebe permaneciera tres días en coma a raíz de una convulsión. Frustrada por la falta de respuestas, decidió introducir sus síntomas, que incluían rigidez en las piernas y pérdida de cabello (esta última ocurrida en junio de 2025), en el chatbot de IA ChatGPT.

La herramienta sugirió varias posibilidades, entre ellas la paraplejía espástica hereditaria. Phoebe presentó esta información a su médico de cabecera y, tras realizarse pruebas genéticas, se confirmó que padece el tipo cuadripléjico complejo de paraplejía espástica hereditaria. Este grupo de trastornos hereditarios raros provoca debilidad y rigidez en los músculos de las piernas, síntomas que empeoran gradualmente. En el caso de Phoebe, la condición ahora afecta sus cuatro extremidades.
Impacto en su vida profesional y salud
Debido al deterioro de su estado físico, la graduada, que trabajaba como profesora de Educación Especial (SEN), ya no puede ejercer su profesión, según detalla Daily Star. Phoebe describió la experiencia de luchar para ser escuchada como «realmente solitaria».
Por su parte, la Junta de Salud Universitaria de Cardiff y Vale manifestó: «Lamentamos escuchar la experiencia de Phoebe mientras estuvo bajo nuestro cuidado». Asimismo, la doctora Rebeccah Tomlinson advirtió que, si bien las personas pueden utilizar herramientas de IA para investigar preocupaciones de salud, los resultados deben ser discutidos obligatoriamente con un profesional médico.
