Una jugadora checa ha sido nominada para el Premio Fair Play de los Juegos Olímpicos por su gesto deportivo. La nominación se debe a su actitud en un reciente evento deportivo, aunque los detalles específicos del gesto no fueron proporcionados.
La Federación Internacional argumentó que no tenía otra opción después de que la jugadora ucraniana, Charlanová, no estrechara la mano a su oponente rusa. Sin embargo, un representante del equipo checo de esgrima sugirió que Charlanová podría haber saludado con un toque de espadas, una práctica que se había implementado previamente debido a la pandemia de COVID-19, pero que aparentemente había sido eliminada sin previo aviso.
Esta situación generó controversia y eclipsó el éxito del equipo checo de esgrima con florete, que logró llegar a los octavos de final y fortalecer sus posibilidades de clasificación para los Juegos Olímpicos. Durante ese torneo, el equipo checo se enfrentó a Italia en un apretado partido donde hubo momentos polémicos y decisiones arbitrales cuestionables.
A pesar de la controversia, el equipo checo sigue optimista de cara a los Juegos Olímpicos, habiendo obtenido buenos resultados en competiciones previas, como el tercer lugar en Argentina y el sexto lugar en Europa.
La situación también recuerda a un caso anterior en el que el entrenador Dušan Uhrin se disculpó con el jugador Patrik Berger durante el Campeonato de Europa de 1996 en Inglaterra, lo que le valió un premio Fair Play.
