El lanzador taiwanés Chen Chung-yu completó un partido sin conceder carreras, terminando con un gesto inusual: arrodillándose en el montículo. Este hecho llamó la atención de un entrenador japonés presente, quien expresó su curiosidad a los entrenadores taiwaneses sobre las razones detrás de esta demostración.
Chen Chung-yu demostró un rendimiento impecable durante todo el encuentro, manteniendo a raya a los bateadores rivales y asegurando la victoria para su equipo. Su finalización arrodillado sorprendió a los observadores, incluyendo al experimentado entrenador nipón, quien buscó comprender el significado de este acto.
La reacción del entrenador japonés subraya el impacto cultural y deportivo del gesto de Chen Chung-yu, generando interés en las prácticas y mentalidad del béisbol taiwanés.
