La economía de China creció un 4,5% en el tercer trimestre de 2026, impulsada por un auge sin precedentes en las exportaciones tecnológicas y de inteligencia artificial que compensó el persistente desplome del sector inmobiliario y el debilitamiento del consumo interno, según datos oficiales publicados en octubre.
El repunte de las exportaciones y el récord comercial en septiembre de 2026
Las exportaciones de China alcanzaron los 447.180 millones de dólares en septiembre de 2026, lo que representa un incremento interanual del 36,3%, superando con creces la previsión del 25,5% manejada por el consenso de analistas según detallan los registros de aduanas. Este ritmo de crecimiento en las ventas al exterior no se veía desde el año 2021. Al mismo tiempo, las importaciones subieron un 31% hasta situarse en 313.660 millones de dólares.
Como resultado de este dinamismo, la diferencia entre lo que el país vende y lo que compra ensanchó el superávit comercial mensual hasta los 133.530 millones de dólares en septiembre, marcando un máximo de 20 meses. En el acumulado de los primeros nueve meses de 2026, el superávit comercial totalizó 938.510 millones de dólares, situando la cifra anual en trayectoria de rebasar la marca histórica de 1 billón de dólares al cierre del ejercicio.
El hardware de inteligencia artificial y la demanda de circuitos integrados
Detrás de esta aceleración comercial se encuentra la demanda global de componentes vinculados a la inteligencia artificial. Las ventas internacionales de semiconductores registraron en varios periodos aumentos superiores al 100% interanual. El viceministro de Aduanas, Wang Jun, señaló que el hardware informático y los componentes electrónicos son los pilares fundamentales de este impulso conforme reporta la plataforma especializada.
Este fenómeno también se refleja en la factura de importación del gigante asiático.

Destinos internacionales y la evolución del comercio con Estados Unidos y la ASEAN
Las rutas comerciales de China muestran una integración profunda en la red de producción tecnológica de Asia. En septiembre, los envíos destinados a Corea del Sur escalaron un 68,2% interanual, mientras que las exportaciones hacia la ASEAN —el mayor socio comercial del país— se dispararon un 52,3%.
Por su parte, el intercambio con Estados Unidos experimentó una recuperación parcial gracias a la prórroga de la tregua comercial hasta enero de 2027 y a la reducción de aranceles por valor de 30.000 millones de dólares en bienes de consumo. Los expertos de ING recalcaron que el incremento de las barreras comerciales en los últimos años ha reducido el peso de Estados Unidos dentro del total exportador chino, pasando del 19,2% en 2018 al 10,3% en los tres primeros trimestres de 2026.
Las debilidades internas y el lastre del sector inmobiliario
A pesar del empuje tecnológico y exterior, la economía interna continúa lidiando con contrastes profundos. El producto interior bruto creció un 4,5% en el tercer trimestre, una leve mejora respecto al 4,3% del periodo anterior pero por debajo del 5% anotado entre enero y marzo. La cifra oficial se sitúa en la franja inferior del objetivo anual fijado por Pekín, que oscila entre el 4,5% y el 5%.
Fuera del sector tecnológico, la actividad mostró menor vigor. Las inversiones en el mercado inmobiliario sufrieron una contracción superior al 20% durante los primeros nueve meses de 2026 en comparación con el ejercicio previo, reflejando la persistencia de la crisis de construcción y endeudamiento. Sheana Yue, investigadora de Oxford Economics, explicó que la cautela y el pesimismo de los consumidores locales ante la incertidumbre geopolítica y el bache inmobiliario continúan frenando el consumo privado.

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