La calificación soberana de China ha sido reducida por Fitch Ratings, reflejando preocupaciones crecientes sobre el debilitamiento de sus finanzas públicas y el aumento de la deuda, según reportes recientes.
Fitch Ratings disminuyó la calificación de China a ‘A’ desde ‘A+’, manteniendo una perspectiva estable. Esta decisión se tomó en un contexto de ajuste fiscal, ya que Pekín busca moderar el estímulo económico. Paralelamente, el gobierno chino ha manifestado un compromiso con la contención del gasto presupuestario y la eliminación de prácticas derrochadoras.
Se anticipa que la emisión de bonos del Tesoro especiales de China disminuirá a 232 mil millones de dólares este año. Además, el informe de trabajo del gobierno chino indica una intención de utilizar de manera flexible y eficiente herramientas de política, incluyendo recortes en la tasa de encaje bancario (RRR) y en las tasas de interés.
Un análisis de palabras clave en el informe de trabajo del gobierno para 2026, en comparación con 2025, sugiere cambios en las prioridades económicas del país.
