Un equipo de investigación de la Universidad de Xidian, en China, ha desarrollado un nuevo método para fabricar chips infrarrojos de alta gama que podría reducir drásticamente sus costos, abriendo la puerta a su integración en dispositivos de consumo, fábricas y automóviles.
Un avance en la fabricación de semiconductores
El avance fundamental radica en la capacidad de producir estos chips utilizando técnicas de fabricación convencionales, eliminando la dependencia de los materiales exóticos y costosos que se requerían anteriormente. Según un comunicado de prensa de la Universidad de Xidian, se prevé que la producción en masa comience para finales de este año.
Esta innovación podría reducir el costo de los chips infrarrojos de grado militar hasta en un 99%. Mientras que actualmente un solo chip puede costar desde varios cientos hasta miles de dólares, el nuevo proceso podría bajar el precio a unas pocas decenas de dólares, llegando incluso a costar alrededor de 10 USD.
Capacidades del infrarrojo de onda corta (SWIR)
Estos chips están diseñados para detectar el infrarrojo de onda corta (SWIR), un espectro de luz invisible para el ojo humano que tiene la propiedad de penetrar la niebla, la bruma y el humo. Las cámaras equipadas con esta tecnología pueden capturar imágenes en oscuridad total y atravesar ciertos materiales.

Debido a su prohibitivo precio, el uso de esta tecnología había estado limitado hasta ahora a la investigación científica de alto nivel y a aplicaciones militares, tales como:
- Reconocimiento satelital.
- Vigilancia mediante drones.
- Sistemas de guiado de misiles.
Impacto en la tecnología comercial y robótica
La democratización de estos componentes permitirá que capacidades antes reservadas para el ámbito militar lleguen al mercado masivo. Entre las aplicaciones previstas se encuentran:
- Vehículos autónomos: Permitirá que los coches sin conductor puedan ver a través de niebla densa.
- Industria: Los escáneres de fábrica podrán detectar productos defectuosos incluso a través de sus empaques.
- Robótica: Evitará que los robots humanoides colisionen con objetos en entornos oscuros.
- Electrónica de consumo: Mejora significativa en el rendimiento de las cámaras de los smartphones.
