Puesto a la venta por su propietario, el señor Angonin, a través de una agencia inmobiliaria, el negocio despertó rápidamente el interés de la señora Daudet, quien deseaba emprender. Se firmó un compromiso de compraventa que incluía cláusulas suspensivas. Posteriormente, según la compradora, el resto de las negociaciones y compromisos se llevaron a cabo únicamente de forma verbal. Sin embargo, con el paso de los meses, el calendario sufrió retrasos.
Una cronología marcada por múltiples aplazamientos
La señora Daudet explica que el proyecto se vio obstaculizado por retrasos bancarios y ajustes de fechas, validados según ella por las distintas partes involucradas. Al no obtener finalmente el préstamo necesario, indica que tuvo que posponer la venta en varias ocasiones antes de retirarse. También menciona problemas de salud importantes que la obligaron a renunciar a este proyecto a regañadientes. « No era de mi interés que la tienda cerrara. Quería crear algo allí », asegura hoy. Añade que no firmó ningún documento que la obligara al pago de alquileres o gastos, señalando que la situación se basaba esencialmente en conversaciones verbales.
Por su parte, el vendedor ofrece una perspectiva diferente. Según él, la transacción parecía encaminada y la adquisición se presentaba como inminente. El compromiso expiraba el 14 de octubre de 2025 y, en previsión de ello, el mobiliario y el stock se cedieron en la fecha inicialmente prevista. « No había razón para que esto no funcionara », insiste el propietario. También afirma que la futura adquirente habría iniciado algunos trámites comerciales antes de la finalización de la venta, utilizando las coordenadas de la tienda y sus relaciones con los proveedores, lo que la señora Daudet niega.
Un comercio actualmente cerrado
Fue entre Navidad y Año Nuevo cuando el señor Angonin supo que la compradora renunciaba definitivamente a la compra del fondo de comercio. Hoy en día, la tienda no está en condiciones de funcionar. Los gastos y alquileres siguen a cargo de los propietarios y, al carecer de stock y mobiliario, el establecimiento ha cerrado sus puertas.

