El entrenador en jefe de Indiana, Curt Cignetti, expresó su preocupación por algunos de los golpes recibidos por su mariscal de campo, Fernando Mendoza, durante la primera mitad del partido por el campeonato nacional contra Miami. Cignetti criticó a los árbitros después de que Mendoza sufriera varios golpes fuertes.
“Hubo tres faltas personales contra el mariscal de campo que no fueron señaladas en una sola serie”, declaró Cignetti a Holly Rowe de ESPN durante el medio tiempo, según reportes. “Deben ser sancionadas porque son faltas personales evidentes. Estoy a favor de dejarles jugar, pero cuando se cruza la línea, hay que sancionarlo. Y fueron claras, decisiones blanco y negro.”
Una de las jugadas más polémicas del partido ocurrió durante el segundo ataque de Indiana. Mendoza simuló una jugada de opción, entregando el balón a Kaelon Black, pero aún recibió un fuerte golpe de Jacoby Thomas de Miami, a pesar de no tener la posesión del balón.
El golpe dejó a Mendoza brevemente en el suelo y le provocó un corte en el labio. El analista de reglas Terry McAulay comentó en redes sociales que la jugada debió ser sancionada como un golpe a la cabeza, señalando que Mendoza estaba indefenso al no tener el balón y que el contacto fue “con la parte superior del casco y en la zona de la cabeza y el cuello”.
A pesar de los fuertes golpes, Mendoza continuó jugando a un alto nivel, completando 12 de 17 pases para 117 yardas en la primera mitad, lo que ayudó a Indiana a tomar una ventaja de 10-0 al descanso. Si logran mantener esa ventaja, los Hoosiers podrían conseguir su primer campeonato nacional de fútbol americano.
Mendoza ha tenido una temporada sobresaliente en su primer año con los Hoosiers, con 3,349 yardas por pase, 41 touchdowns y solo seis intercepciones, además de 284 yardas corriendo y seis touchdowns terrestres, lo que lo ha puesto en la contienda por el Trofeo Heisman.
El jugador originario de Miami espera vencer a su equipo de su ciudad natal para coronar su exitosa carrera en el fútbol americano universitario, aunque deberá evitar la fuerte presión de la defensa de los Hurricanes.
