El cine cubano, resiliente ante la adversidad, continúa cautivando al público internacional. El festival Screen Cuba, actualmente en su tercera edición y con sede en Londres, ha demostrado el interés sostenido por la cinematografía de la isla, incluso en un contexto marcado por las tensiones políticas y la intervención estadounidense.
La muestra, que se extiende hasta el 28 de marzo y realizará una gira por Inglaterra y Gales, incluye la película “Hasta Cierto Punto” (1983) de Tomás Gutiérrez Alea, una obra que explora las relaciones de género en la Cuba post-revolucionaria. Esta película, junto con otras joyas del cine cubano, atrae a un público ávido por descubrir historias que emergen de un entorno complejo y desafiante.
Desde la revolución de 1959, el cine cubano ha experimentado una transformación radical. Antes, la producción cinematográfica era una imitación del estilo hollywoodense, pero tras el triunfo revolucionario, surgió un período de innovación política y estética, según Jessica Gordon-Burroughs, investigadora de estudios latinoamericanos en la Universidad de Edimburgo. El Instituto Cubano del Arte e Industria Cinematográficos (ICAIC), fundado en 1960, se convirtió en un semillero de nuevas prácticas cinematográficas.
Directores como Alea se beneficiaron de esta nueva infraestructura cultural, y su obra refleja la evolución del cine cubano a lo largo de las décadas. Desde la sátira de “Muerte de un Burócrata” (1966) hasta las coproducciones internacionales como “Fresa y Chocolate” (1993), el cine cubano ha sabido adaptarse a las circunstancias económicas y políticas.
Screen Cuba también busca destacar la importancia de la restauración y distribución de películas cubanas, un aspecto a menudo subestimado en la industria cinematográfica. Trish Meehan, una de las organizadoras del festival, señaló que han contribuido a financiar la restauración de cortometrajes de Juan Padrón, considerado el “padrino de la animación” cubana.
El festival también ha incluido obras de Sara Gómez, pionera del cine femenino cubano, cuya película “De Cierta Manera” fue estrenada póstumamente, pero que ya abordaba temas de género con una perspectiva feminista de clase.
Tania Delgado, directora del Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano de La Habana, destaca que el cine cubano es “muy honesto, pero a la vez muy poético”, con imágenes y temas impactantes. A pesar de las dificultades impuestas por el embargo estadounidense – descrito como un “catastrófico asedio” – los cineastas cubanos continúan buscando soluciones para mantener viva la creación cultural.
En un contexto global complejo, y con la amenaza de un cambio de régimen en La Habana por parte del presidente Trump, Cuba sigue siendo un símbolo de resiliencia. Recientemente, una caravana internacional, con la participación de figuras como Jeremy Corbyn y el grupo de rap irlandés Kneecap, llegó a la isla en un gesto de solidaridad. Delgado concluye: “No podemos perder la esperanza”.
