Estados Unidos no estaba pasando por su mejor momento al comienzo de la década de 1980. El país arrastraba consigo el peso de conflictos como la guerra de Vietnam y el escándalo Watergate, sumado a la grave crisis de los rehenes en Irán.
La crisis de los rehenes en Irán, que comenzó el 4 de noviembre de 1979 y se extendió por 444 días, fue un período de tensión diplomática y política. Según los resultados de búsqueda, las negociaciones para la liberación de los rehenes no tuvieron éxito, lo que llevó a la aprobación de la Operación Eagle Claw en abril de 1980. Esta operación, sin embargo, fracasó y resultó en la muerte de ocho soldados estadounidenses y un civil iraní, provocando la renuncia del Secretario de Estado Cyrus Vance.
Finalmente, los rehenes fueron liberados tras la firma de los Acuerdos de Argel el 19 de enero de 1981, coincidiendo con la inauguración del presidente Ronald Reagan el 20 de enero. Una operación canadiense también contribuyó a la liberación de seis rehenes el 27 de enero de 1980.
La crisis de los rehenes también desencadenó la imposición de sanciones internacionales contra Irán, lideradas por Estados Unidos, a partir del 14 de noviembre de 1979, las cuales fueron levantadas posteriormente.
