Una reciente inspección reveló deficiencias en los procesos de una clínica de salud para identificar y gestionar los riesgos asociados a la transición de pacientes entre diferentes servicios de atención. Los inspectores no encontraron evidencia de comunicación entre el personal y los médicos de cabecera sobre la atención recibida por los pacientes.
Además, se detectó que los registros clínicos eran incompletos o carecían de información esencial. No obstante, la clínica sí implementó medidas adecuadas de prevención y control de infecciones.
Un portavoz de la clínica declaró que, a raíz de la inspección, se están revisando y actualizando las políticas de prescripción, introduciendo sistemas más claros de notificación de incidentes y aprendizaje, y mejorando la documentación clínica. Asimismo, se están formalizando los canales de comunicación con los médicos de cabecera de los pacientes cuando sea apropiado.
El portavoz añadió que el equipo está colaborando estrechamente con el CQC (Care Quality Commission) bajo el marco de medidas especiales y se compromete a realizar mejoras “rápidas y sostenidas”. La clínica será supervisada de cerca mientras se implementan estas mejoras. Fue registrada por primera vez con el CQC en 2023.
