El internet no deja de alimentar teorías conspirativas extravagantes, y la tendencia más reciente ha llevado las cosas a un nivel sorprendente: la acusación de que diversas celebridades han sido reemplazadas por clones.
Jim Carrey en el centro de la polémica
Recientemente, el actor Jim Carrey se ha convertido en el blanco de estas conversaciones tras su aparición en los Premios César en París el 26 de febrero de 2026, donde fue homenajeado. Algunos fans aseguraron que el rostro del actor se veía diferente en los clips del evento, sugiriendo que había sido sustituido por un clon.

La situación se intensificó cuando resurgió un video antiguo de Carrey en el programa Late Night With David Letterman, en el cual el actor mencionaba que utilizaba señuelos para engañar a los paparazzi, lo que añadió más combustible a los rumores en línea.
Sin embargo, estas teorías han sido desmentidas rápidamente. Gregory Caulier, delegado general de los Premios César, calificó los rumores como un «tema inexistente» y aclaró que la visita de Carrey estaba planeada desde el verano. Asimismo, el representante personal del actor confirmó a TMZ que Jim Carrey asistió al evento para recibir su premio honorario.
El caso de Avril Lavigne y otros famosos
Jim Carrey no es el único en este «club» de supuestos reemplazos. Uno de los ejemplos más notorios es el de Avril Lavigne. Según una teoría iniciada por el blog brasileño «Avril Esté Morta» (Avril está muerta), la cantante habría fallecido después de su primer álbum, «Let Go», lanzado en 2002.
La teoría sostiene que, debido a que era demasiado valiosa y rentable, fue reemplazada por una persona de apariencia similar, frecuentemente identificada como Melissa. Los defensores de esta idea afirman que la «nueva» Lavigne, sintiéndose culpable por engañar al público, habría dejado pistas ocultas en las letras de sus canciones.
Otras figuras que han sido blanco de sospechas similares incluyen a Paul McCartney, Eminem, Kanye West y Britney Spears. A pesar de la obsesión de algunos usuarios en la red, es fundamental señalar que estas teorías son infundadas y carecen de cualquier evidencia que las respalde.
