Un incidente de colisión por alcance la semana pasada ha resultado en la declaración de pérdida total de un vehículo por parte de su compañía de seguros. La decisión se basa en el elevado costo estimado de las reparaciones necesarias.
Según la información disponible, el propietario aún no ha recibido una oferta formal de compensación por parte de la aseguradora. Se espera que la oferta refleje el valor del vehículo antes del accidente, menos cualquier deducible aplicable.
Este tipo de situaciones, aunque lamentables, son cada vez más comunes debido al aumento en los costos de las piezas de repuesto y la mano de obra especializada en la reparación de automóviles. La declaración de pérdida total implica que el costo de reparación supera el valor del vehículo, haciendo económicamente inviable su restauración.
