¿Tiene problemas para conciliar el sueño o para mantenerlo? Una técnica llamada “reorganización cognitiva” podría ser la solución. Según reportes recientes, esta práctica sencilla puede ayudar a calmar la mente y facilitar el descanso.
La reorganización cognitiva implica pensar en una serie de categorías –por ejemplo, animales, ciudades, comidas– y nombrar elementos de cada una en orden aleatorio. Este proceso mental, descrito como un “micro-sueño”, ayuda a interrumpir los patrones de pensamiento preocupantes que a menudo nos mantienen despiertos.
Si bien la terapia cognitivo-conductual (TCC) sigue siendo el tratamiento más efectivo a largo plazo para el insomnio crónico, la reorganización cognitiva puede ser una herramienta útil para quienes buscan una solución rápida y accesible. Un especialista en TCC puede ayudar a abordar la ansiedad subyacente o los hábitos que contribuyen a los problemas de sueño.
Para aquellos que se despiertan en medio de la noche con ansiedad, esta técnica puede ser especialmente beneficiosa para volver a dormirse rápidamente.
