Suno Studio se ha convertido en una auténtica pesadilla para los derechos de autor musicales, debido a su capacidad para generar lo que se ha calificado como “basura de covers de IA” (AI cover slop).
Recientemente, un periodista demostró lo sencillo que resulta engañar los filtros de copyright de la herramienta para crear imitaciones de artistas globales como Beyoncé y Black Sabbath.
Al respecto, O’Brien señala que es posible evadir dichas protecciones mediante ligeros cambios en las letras, un método similar al de realizar ajustes en el audio completo para saltarse los controles de la plataforma.
