Un domingo especial para los amantes de la música clásica tuvo lugar en la iglesia Saint-Joseph l’Artisan. Cuatro músicos de renombre ofrecieron un concierto excepcional centrado en el órgano, instrumento que recientemente celebraba su décimo aniversario.
El organista Joseph Malherbes abrió el recital con una pieza en solitario, seguido de interpretaciones en dúo y cuarteto junto a sus compañeros: Chloé Siloret al oboe, Nathalie Tuffery a la flauta dulce y James Coles al violín. Este cuarteto, que suele colaborar, deleitó al público con versiones de obras de compositores como Bach, Haendel, Corelli y César Frank. La conexión entre los músicos era palpable, transmitiendo una evidente alegría tanto a los asistentes como a los propios intérpretes.
Una tarde musical que, sin duda, ayudó a olvidar el clima poco favorable.
