Un joyero en Bielorrusia ha sido condenado a cuatro años de prisión por fabricar piezas de joyería que las autoridades del país han calificado como “extremistas”.
Según los informes, la joya en cuestión tiene la forma del mapa de Bielorrusia y cuenta con una piedra preciosa en forma de lágrima adherida como colgante.
Persistencia de la represión política
Esta sentencia se produce en un contexto donde, durante el último año, cientos de prisioneros políticos han sido puestos en libertad —incluidos destacados líderes de la oposición como Maria Kolesnikova y Ales Bjalatski— tras alcanzar un acuerdo con Estados Unidos para el levantamiento de sanciones.
A pesar de estas liberaciones, no existen indicios de que la represión en el país esté disminuyendo. Organizaciones de derechos humanos informan que el régimen continúa manteniendo detenidas a más de mil personas por motivos políticos, y que la lista de prisioneros sigue creciendo constantemente.
En línea con estas medidas, el parlamento de Bielorrusia aprobó esta semana una propuesta de ley que criminaliza la “propaganda” en favour de los derechos LGBTQ+, según ha reportado la agencia AP.
