Dubái se ha consolidado como uno de los pilares fundamentales de la industria de la aviación. Su aeropuerto, el Internacional de Dubái (DBX), es el más transitado del mundo en cuanto a pasajeros internacionales, superando ampliamente al de Londres Heathrow. En 2024, más de 92 millones de personas pasaron por sus relucientes salas, adornadas con mármol.
En circunstancias normales, los tres principales aeropuertos del Golfo –Dubái, Abu Dabi y Doha, la capital de Qatar– gestionan conjuntamente más de 3.000 vuelos diarios, la mayoría operados por las aerolíneas locales Emirates, Etihad y Qatar Airways.
Sin embargo, el conflicto en Oriente Medio ha provocado la suspensión de vuelos en estos importantes centros de conexión, dejando a cientos de miles de pasajeros varados. A medida que continúan los bombardeos, el tráfico aéreo en la región se ve gravemente afectado. Además, existe el problema del combustible. Desde que Irán bloqueó efectivamente el Estrecho de Ormuz, el suministro de las refinerías de petróleo del Golfo se ha visto interrumpido.
La región normalmente proporciona alrededor de la mitad de las importaciones europeas de combustible para aviones, y el temor a la escasez ha provocado que los precios se dupliquen desde el inicio del conflicto. Algunas aerolíneas ya han comenzado a reducir sus vuelos en respuesta. Según analistas de Cirium, se han cancelado más de 30.000 servicios con destino a Oriente Medio desde el comienzo del conflicto.
Expertos advierten que esto podría ser muy perjudicial para el exitoso “modelo del Golfo” de la aviación, que ha transformado los viajes de larga distancia y los ha hecho más asequibles. Si el conflicto se prolonga, más pasajeros buscarán rutas alternativas, lo que inevitablemente elevará los precios.
Lea más aquí en este análisis en profundidad del corresponsal de transporte de la BBC, Theo Leggett.
At Gulf hubs like Dubai International Airport, schedules remain limited
