La escalada de tensiones entre Irán e Israel continúa, con ataques persistentes por parte de ambos países, mientras la comunidad internacional busca vías para la desescalada. En este contexto, Pakistán se ha ofrecido como mediador para facilitar conversaciones entre Estados Unidos e Irán, con el objetivo de alcanzar un acuerdo que ponga fin a las hostilidades.
El primer ministro de Pakistán expresó su disposición a albergar estas negociaciones, aprovechando los vínculos de su país con ambas partes. Según fuentes, el jefe del ejército pakistaní, Asim Munir, mantuvo conversaciones con el presidente Donald Trump el domingo, mientras que el primer ministro Muhammad Shehbaz Sharif se reunió con el presidente iraní Masoud Pezeshkian el lunes.
Estos contactos diplomáticos coinciden con un anuncio del presidente Trump, quien indicó que se están logrando avances en las negociaciones con Irán, incluyendo una concesión importante por parte de Teherán. Trump afirmó que están en conversaciones con “las personas adecuadas” en Irán y que los iraníes están muy interesados en llegar a un acuerdo. Sin embargo, Teherán ha negado haber mantenido conversaciones directas, calificando los informes como “noticias falsas”.
Según el periódico The New York Times, Washington envió a Irán un plan de 15 puntos para poner fin a la guerra en Oriente Medio. Este plan incluiría el desmantelamiento del programa nuclear iraní, el cese del apoyo a grupos aliados y la reapertura del Estrecho de Ormuz. El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, no ha respondido de inmediato a las solicitudes de comentarios sobre este plan.
Trump también mencionó que Irán ha realizado una concesión valiosa relacionada con la energía no nuclear y el Estrecho de Ormuz, aunque no proporcionó detalles específicos. Irán ha informado a las Naciones Unidas y a la Organización Marítima Internacional que los buques “no hostiles” pueden transitar por el Estrecho de Ormuz si coordinan con las autoridades iraníes.
Paralelamente, el primer ministro israelí Netanyahu está presionando a Trump para que establezca como objetivo a Ali Jamenei antes de cualquier ataque a Irán. La situación se describe como un “punto de no retorno” y se teme una mayor escalada del conflicto.
Turquía también está involucrada en los esfuerzos de mediación, manteniendo conversaciones con funcionarios iraníes y el enviado de Trump, Steve Witkoff, para intentar asegurar un alto el fuego temporal y abrir un espacio para las negociaciones.
