Estudios recientes han revelado una posible conexión entre los conservantes alimentarios comunes y un mayor riesgo de desarrollar cáncer y diabetes tipo 2. Investigaciones publicadas por SciTechDaily, CNN, y Nature, así como reportes de USA Today, sugieren que ciertos aditivos utilizados para prolongar la vida útil de los alimentos procesados podrían tener efectos perjudiciales para la salud.
Según los informes, estos conservantes se han asociado con un incremento en la incidencia de cáncer, específicamente, y con el desarrollo de diabetes tipo 2. Un estudio prospectivo realizado por la cohorte NutriNet-Santé, publicado en Nature, investigó la relación entre los aditivos alimentarios y la aparición de diabetes tipo 2, arrojando resultados preocupantes.
Los expertos recomiendan moderar el consumo de alimentos procesados y leer atentamente las etiquetas para identificar la presencia de estos conservantes. Aunque se necesita más investigación para comprender completamente los mecanismos involucrados, la evidencia actual sugiere que reducir la exposición a estos aditivos podría ser beneficioso para la salud a largo plazo. Particularmente, se destaca el riesgo asociado al consumo de embutidos y carnes procesadas que contienen estos conservantes.
