La contaminación acústica representa un grave riesgo para la salud, con un impacto particularmente pronunciado en las zonas urbanas. Entre sus principales causas se encuentran el uso de megáfonos por parte de vendedores ambulantes, el ruido intenso proveniente de las obras de construcción y las bocinas de los vehículos, especialmente las hidráulicas. El creciente número de vehículos en circulación contribuye significativamente a este problema.
Esta exposición constante al ruido puede provocar problemas de audición. La contaminación acústica no solo afecta la salud auditiva, sino que también tiene consecuencias en el comportamiento y el bienestar general.
El ruido no deseado puede dañar tanto la salud física como la mental. La contaminación acústica se asocia cada vez más con diversas afecciones, incluyendo trastornos cardiovasculares, hipertensión arterial, altos niveles de estrés, tinnitus, pérdida de audición, alteraciones del sueño y otros efectos perjudiciales. Por esta razón, es fundamental crear conciencia sobre esta problemática.
Mohibul Hasan Rafi
Estudiante, Government City College, Chattogram
