Un contratista ha sido identificado como responsable de la tala parcial de un antiguo roble de 500 años en el parque Whitewebbs, en Enfield, al norte de Londres. El incidente, ocurrido hace un año, provocó indignación pública y preguntas en el parlamento.
Mitchells & Butler Retail (MBR), propietaria de Toby Carvery, había afirmado que actuó basándose en el consejo de su contratista, quien indicó que la tala era necesaria por motivos de seguridad debido a que el árbol estaba enfermo. Sin embargo, varios expertos, incluyendo un investigador de la Forest Commission, determinaron que el árbol se encontraba sano y no mostraba signos de necesidad de ser talado.
La identidad del contratista, que había utilizado vehículos sin logotipos durante el trabajo, se mantuvo en secreto hasta ahora. Según documentos a los que ha tenido acceso The Guardian, la empresa Ground Control, que se describe como “un negocio líder en mantenimiento y experto en biodiversidad” con una facturación de 190 millones de libras esterlinas, fue la encargada de realizar el trabajo. Ground Control accedió a retirar el árbol para MBR, alegando que era necesario para proteger un área pública, citando una gran grieta en una de sus ramas principales.
El Dr. Ed Pyne, asesor sénior de conservación de la Woodland Trust, declaró: “Es trágico que haya tardado un año en descubrirse quién estaba detrás de la tala de este árbol. Ha habido una falta de transparencia en todo momento, por lo que ahora es el momento de que respondan algunas preguntas.”
