Los cortes de internet móvil en Moscú y otras ciudades rusas han comenzado a afectar la economía, provocando un aumento en el descontento social debido a las crecientes restricciones de conectividad.
Escalada de bloqueos en las principales ciudades
Según informes de Human Rights Watch, las autoridades rusas han intensificado la imposición de apagones de internet móvil bajo el argumento de la seguridad pública. Durante el último mes, el acceso a la red móvil y los servicios celulares fueron bloqueados en diversas zonas de Moscú y San Petersburgo durante casi tres semanas.
Específicamente, el 5 de marzo, usuarios en las zonas central y sur de Moscú reportaron la caída de las redes celulares y el internet móvil. Los proveedores de servicios indicaron que estos problemas se debieron a restricciones impuestas “externamente”, con una conectividad que variaba incluso de una calle a otra.
Represión de protestas y postura oficial
El malestar ciudadano derivó en manifestaciones pacíficas contra estas limitaciones. El 29 de marzo de 2026, la policía detuvo al menos a 14 personas en Moscú y a otras 5 en diversas ciudades. Asimismo, las autoridades prohibieron las protestas en al menos 40 ciudades rusas mediante pretextos falsos, llegando a arrestar y amenazar a los organizadores antes de los mítines.

Por su parte, Dmitry Peskov, portavoz presidencial, afirmó el 11 de marzo que todas las restricciones recientes en Moscú se implementaron conforme al marco legal de Rusia con el objetivo de garantizar la seguridad de los ciudadanos. Peskov señaló que estas medidas permanecerán vigentes el tiempo que sea necesario para asegurar dicha protección.
Contexto y antecedentes de las restricciones
Las restricciones de internet en Rusia iniciaron en mayo de 2025 y se han convertido en un suceso regular. La escala de estos apagones creció rápidamente: en junio de 2025 se registraron 655 interrupciones, cifra que aumentó a 2,099 en julio, superando el número de apagones registrados en todo el mundo durante el año completo.
Las agencias gubernamentales han justificado estas acciones como una medida de protección contra el uso de drones controlados mediante internet móvil. Para julio de 2025, los problemas de conexión ya se observaban en todas las regiones del país, incluyendo aquellas alejadas de las fronteras y fuera del alcance de dichos drones.
