Un estudio de la Universidad de Tulane, publicado en la revista Frontiers in Immunology, revela diferencias cruciales entre los efectos a largo plazo de la Covid-19 y la gripe, sugiriendo que solo el SARS-Cov-2 desencadena inflamación cerebral. En un experimento con ratones monitoreados hasta por 28 días, investigadores compararon ambas infecciones y constataron que ambas provocaron inflamación prolongada y fibrosis pulmonar.
Sin embargo, solo el coronavirus causó cambios significativos en el cerebro. Semanas después de la infección, sin rastros del virus, los animales presentaron inflamación persistente, microhemorragias y alteraciones en la expresión génica, afectando vías ligadas a la serotonina y dopamina. “Aunque ambas causaron lesiones pulmonares duraderas, los efectos cerebrales fueron exclusivos del coronavirus”, afirmó el microbiólogo Xuebin Qin, autor principal.
Estas alteraciones ayudan a explicar síntomas de la Covid persistente, como niebla mental, fatiga y oscilaciones de humor. En los pulmones, la diferencia estuvo en la regeneración: después de la gripe, hubo activación de mecanismos de reparación; en la Covid-19, esta respuesta fue limitada, manteniendo activas vías de coagulación e inflamación, fenómenos descritos en pacientes con síntomas prolongados.
