El crecimiento de la economía camboyana se situó entre el 4,8% y el 4,9% en 2025. Para 2026, el presupuesto nacional se basa en una previsión del 5%, una estimación que el Fondo Monetario Internacional considera ligeramente optimista.
Los primeros meses de 2026 confirman el dinamismo del comercio exterior, que sigue siendo un motor esencial de la actividad económica del país.
Fuerte crecimiento de las exportaciones
En enero de 2026, las exportaciones camboyanas aumentaron un 19%, tras un incremento del 14,7% registrado en todo el año 2025.
El sector textil, en su conjunto, continúa representando la principal parte de las ventas al exterior, con un 53% del total. Estados Unidos sigue siendo el principal destino de los productos camboyanos, absorbiendo el 44% de las exportaciones.
Diversificación progresiva de los productos exportados
Más allá del textil, se observa una diversificación sectorial. Las exportaciones de productos de caucho aumentaron un 37% en 2025. En enero de 2026, registraron un incremento del 66% en comparación con enero de 2025.
Este dinamismo se basa principalmente en la producción de neumáticos, impulsada por inversiones chinas en el país.
Paralelamente, Camboya está desarrollando una industria de producción de vehículos eléctricos. Sin embargo, los volúmenes actuales son todavía insuficientes para tener un impacto significativo en las estadísticas de exportación.
Valor añadido local aún limitado
A pesar de esta evolución, el valor añadido local de las exportaciones, especialmente en el sector agrícola, sigue siendo limitado. El modelo productivo depende en gran medida de la importación de insumos, en particular de China.
Esta estructura comercial contribuye a mantener un ligero déficit comercial, a pesar del fuerte crecimiento de las exportaciones.
En este contexto, el comercio exterior continúa apoyando el crecimiento camboyano, al tiempo que destaca los desafíos relacionados con la mejora de la calidad y la mayor integración del valor añadido local.
