La comunidad está conmocionada tras el arresto de un sospechoso en Niza, aunque posteriormente se aclaró que no tenía relación con la víctima, Zoe. Tras el incidente, decenas de personas se congregaron frente a la residencia del sospechoso, lo que obligó a la intervención de los carabineros para garantizar su seguridad.
Leonardo, un amigo de 20 años de Zoe, relató que solían acompañarla a casa después del trabajo, debido a la preocupación por la seguridad en la zona. Según sus declaraciones, una persona cercana al caso, interrogada por las autoridades, no es considerada una persona de comportamiento estable. Leonardo añadió que, de ser culpable, la acción habría sido producto de un estado de locura.
Zoe no tenía pareja sentimental, aunque recientemente había rechazado las proposiciones de un hombre. Su amiga, Nicole, declaró que Zoe nunca le había confiado preocupaciones significativas y que mantenían una relación de total confianza.
Zoe trabajaba en el bar de la estación desde el 9 de diciembre, cumpliendo un horario de cuatro horas diarias.
