El programa insignia de Brasil para proporcionar gas de cocina gratuito se encuentra bajo una presión considerable debido al incremento en los precios del gas licuado de petróleo (GLP).
Este aumento masivo de los costos ha sido impulsado por el conflicto bélico entre Estados Unidos e Israel contra Irán, una situación que pone en riesgo la viabilidad de dicha iniciativa social en el periodo previo a las elecciones.
En paralelo, la compañía estatal Petrobras ha mantenido el suministro de gas licuado basándose en los precios establecidos en una subasta realizada el pasado martes. Esta acción se ha llevado a cabo a pesar de que el presidente Lula había emitido una orden para anular dicha subasta.
