Crisis de combustible en India: Escasez de GLP provoca caos en el transporte público
India atraviesa una compleja crisis de combustible que ha impactado significativamente la movilidad urbana. Actualmente, el suministro de gas licuado de petróleo (GLP) se encuentra al 70%, una situación que ha generado complicaciones críticas para los conductores de transporte público y los usuarios en diversas regiones del país.
Ante este escenario, el gobierno indio ha tomado medidas para mitigar el impacto. Nirmala Sitharaman confirmó la reducción de los impuestos especiales sobre la gasolina y el diésel, asegurando que existen reservas adecuadas de petróleo crudo. Asimismo, las autoridades han desmentido categóricamente los rumores que circulaban sobre posibles confinamientos derivados de la crisis.
Impacto regional: Calcuta y Bengaluru en alerta
La situación es especialmente grave en ciudades como Calcuta, donde los usuarios se encuentran en una posición vulnerable. La finalización del servicio de Uber Shuttle, sumada al incremento drástico en los costos del GLP para los mototaxis (autos), ha dificultado que estudiantes y trabajadores lleguen a sus universidades y oficinas.

De manera similar, en Bengaluru, la escasez de este combustible ha provocado un caos en el tráfico, dejando a los conductores de autos en una situación de lucha constante para mantener sus servicios operativos.
Respuesta logística y fluctuaciones en el suministro
El incremento en los precios del GLP ha provocado que los tiempos de espera para conseguir transporte sean cada vez más largos. En respuesta a la creciente demanda, la empresa Indian Oil ha comenzado a escalar el suministro de GLP para vehículos.
En cuanto a la distribución doméstica, se ha registrado una disparidad notable en los tiempos de entrega de cilindros de gas en 12 estados, donde los plazos han oscilado entre esperas extremas de 40 días y entregas rápidas de solo dos días.
