Crisis total en la FIGC: Gabriele Gravina renuncia tras el tercer fracaso mundialista consecutivo de Italia
El fútbol italiano atraviesa un momento de profunda inestabilidad. Gabriele Gravina ha dimitido de su cargo como presidente de la Federación Italiana de Fútbol (FIGC), luego de que la selección nacional fallara en clasificar al Mundial 2026 por tercera vez consecutiva, lo que ha provocado la furia de los aficionados.
La renuncia se formalizó durante una reunión de emergencia del consejo general de la FIGC, tras la derrota de Italia contra Bosnia y Herzegovina en la final del play-off mundialista disputada el pasado martes en el Estadio Bilino Polje de Zenica. Gravina, quien estuvo al frente de la federación desde octubre de 2018, describió su salida como una decisión “personal, convencida y cuidadosamente meditada”.
Un balance agridulce y una salida masiva
Durante su gestión, la Nazionale alcanzó la gloria al ganar la Eurocopa 2020. Sin embargo, este logro se vio opacado por la incapacidad de clasificar a las Copas del Mundo de 2022 y 2026, sumándose al fracaso previo de 2018. Gravina fue responsable de los nombramientos de Luciano Spalletti en 2023 y Gennaro Gattuso en 2025 como entrenadores principales.

La salida del presidente ha desencadenado un efecto dominó en el liderazgo del equipo. El jefe de la delegación, Gigi Buffon, presentó su renuncia inmediatamente después de Gravina, y Gennaro Gattuso también ha dimitido de su puesto como seleccionador tras la eliminación.
El futuro de la selección
Ante el vacío de poder y la derrota calificada como “vergonzosa” en el play-off, han surgido diversas voces sobre el camino a seguir. Alessandro Del Piero ha manifestado su apoyo al regreso de Antonio Conte como entrenador del equipo nacional.
Por otro lado, se ha recordado que la FIGC rechazó la propuesta “Rinnovare il Futuro” impulsada por Roberto Baggio.
La federación ya ha programado las elecciones para nombrar al sucesor de Gravina, las cuales se llevarán a cabo el próximo 22 de junio.
